Expectativas


Llegué y te abracé, te sentí cariñoso, como si todos esos días en los que no nos vimos me hubieras extrañado tanto o más que yo a ti. No miramos y me sonreíste, te veías lindo aunque extrañaba tu pelo más largo, me gustaba mucho y me gustas mucho ahora, con el pelo corto o largo eras perfecto.
Me senté y junto a mi te sentaste tu, apoyaste tu cabeza en mi hombro y me tomaste la mano, te extrañaba tanto y todo ahí eramos solo nosotros dos, la música era nuestra y toda la gente desaparecía a nuestro alrededor porque solo eramos tu y yo y nuestra vida, nuestras ganas de irnos juntos y olvidar todo lo que nos impedía ser felices, todos tus miedos desaparecían porque yo ya no tenía miedos, los tuyos, los que nos limitaban, se habían ido.
Fui a buscar una cerveza y tu me seguiste, me abrazaste y me acariciaste el pelo, odiaba que me pudieras matar de ternura en un segundo. Salimos, prendimos un cigarro y nos sentamos en el suelo, tus zapatillas topaban con las mías y todo se sentía perfecto, quien sabe, quizás hoy era el día. Había deseado que hoy fuera el día en el que me dijeras que íbamos a estar juntos y que ella y todo ya no importaba más.
Te di un beso.
Sentí que mi mundo eras tu y que esos 4 años de actuar al fin habían terminado, porque ya no querías ocultarlo nunca más, ella ya no estaba, ella ya no importaba.
No dijimos nada más, lo demás vendría en otro momento. Te vi hablarle, la vi llorar, me vi irme con una sonrisa en la cara porque al fin nos amábamos y las cosas irían bien desde ahora, lo sabía, lo sabíamos.
Habría sido bonito que hubiera pasado así...
Llegué y te abracé, te sentí cariñoso pero eras así por educación. Nos miramos y me sonreíste culpable, te veías lindo aunque extrañaba tu pelo más largo, me gustaba mucho y me gustas mucho ahora, con el pelo corto o largo eras perfecto.
Me senté y tu fuiste a ofrecerle cervezas a tus amigos, apoyé mi cabeza en la muralla y sentí frío en mis manos, te extrañaba tanto y todo ahí nos alejaba más, la música era nuestra pero ya no la sentía mía, la gente se sentía como una multitud entre nosotros, nuestras ganas de irnos juntos y olvidar todo lo que nos impedía ser felices y  todos tus miedos se me hacían más gigantes y limitantes  Yo cada día tenía más miedos, los que eran alimentados por los tuyos.
Fui a buscar una cerveza y tu me seguiste, me abrazaste y me acariciaste el pelo, odiaba que me pudieras matar de ternura en un segundo, me sonreíste y te fuiste, siempre lo hacías así, era todo tan escondido y tan corto. Sali, prendí un cigarro y me senté en el suelo, dentro se escuchaba tu voz reír con tus amigos, a mi me rompía el alma estar acá contigo y con nuestra puesta en escena de no ser nada. Había deseado que hoy fuera el día en el que me dijeras que íbamos a estar juntos y que ella y todo ya no importaba más, pero no, a quien quería engañar si ya sabía yo que lo nuestro no era más que una utopía.
Entré y te miré.
Sentí que mi mundo eras tu y que esos 4 años de actuar se alargarían hasta que yo muriera o amara a alguien más, tu lo ibas a ocultar siempre, por ella.

Traté de contener el llanto ahí sentada en un rincón. Te vi abrazarla  la vi sonreír, me vi irme sin despedirme por miedo a llorar, yo no quería quererte tanto ni sentirte tan lejos, las cosas jamás irían bien, lo sabía, lo sabíamos.
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