Pobrecito Mortal, todo fue verdad.


Una canción que tiene el récord de tener el nombre más largo: "Pobrecito Mortal si quieres ver menos televisión descubrirás que aburrido estarás por la tarde" y que contiene una letra que hasta el día de hoy tiene sentido. Una tragedia popular griega que cuenta como la sexy televisión nos llena de cosas malas pero a nosotros nos gusta. El placer para alejarnos de una realidad existente dentro de la realidad.


Algunos músicos la pasaron mal en dictadura, teniendo que tocar a escondidas siendo escuchado por un sector bien reducido, siendo casi un secreto para que no los secuestraran o mataran. Ni pensar salir en la televisión. Los nuevos artistas se enfrentaban al dilema en meterse o no al sistema de promoción el cual incluía estar en programas de televisión. Salir en un programa implicaba buenos ingresos, una fama inmediata y un conocimiento popular bien importante, pero a eso se le incluía que te arriesgaba a ser apuntado como un vendido al gobierno militar de Pinochet, metido en un medio intervenido políticamente y estéticamente acartonado. Los programas de ese entonces hacían pensar que estaba todo bien "acá no esta pasando nada", quizás un poco de positivismo no venia nada de mal. Programas en donde el publico iba completamente formal usando trajes de noche, tomando whisky y fumando en cámara, mientras en el lado oscuro de la ciudad se torturaba y mataba gente. 


Algunos fueron bien astutos y decidieron meterse a este sistema que estaba durmiendo a la gente que se pegaba frente al televisor como una forma de escapar. Con rostros llenos de ironía aparecían en pantalla liberando a la gente que en ese entonces solo consumía mentiras. 


Raúl Alarcón Rojas fue unos de estos que se atrevió a dar el salto. Con trajes llamativos y una personalidad destacable para la época, logra hacer presencia y entregar un mensaje a la sociedad sin pegarle a nadie, solo había que mirarlo y pensar, darle una vuelta a las locuras que cantaba. Muy adelantado a la época.


En 1977 llega a interrumpir el "glamour" de los programas nacionales con una canción que gusta mucho a la audiencia. A parte de "brevemente gente", Pobrecito Mortarl identifica a la mayoría de un país, esas personas que todos los lunes llegan sin ganas al trabajo o esos estudiantes que iban en la micro pensando si iban a tener un futuro prospero.


Pobrecito Mortal trata de lo hipnotizados que nos tiene la televisión, sobretodo los noticieros. Con robos, catástrofes, guerras, mafias, farándula y noticias inventadas por la dictadura que Florcita lo metaforiza con "los platillos voladores". En ese tiempo todos veían las mismas noticias, la familia reunida en el living enterándose de cosas poco relevantes y con el festival de la censura en su momento más protagónico. Una canción en donde el miedo esta permanente, el tedio y el aburrimiento de estar en lo mismo siempre, en un loop social-político que no acababa. Habían muy pocas escapatorias de ese dejavú que se repetía a cada instante. Cero cultura y cero posibilidad de pensar. 


En la actualidad podemos elegir si pensamos o no, hay más libertad en elegir que vemos, que hacemos, hasta que hora lo podemos hacer. Pero los medios de comunicaciones siguen pegados en los ochentas y algunos siguen pegados en dictadura. Nos llenan la cabeza con noticias de cero peso informativo, el crimen, las zapatillas nuevas del futbolista y la marca que paga para que le hagan una nota al producto nuevo que sacara en un par de dias. 


Nuestra opinión se hace escuchar, tenemos los medios para hacerlo pero nos dura un par de segundo. Seguimos viendo lo mismo, nos gusta. Nos llenan de programas culturales y nadie se da un segundo para verlos, nos aburrimos el domingo entero por que "no están dando nada bueno en la tele". Salen miles de programas de farándula y nuevamente salen a reclamar que no hay nada bueno en la tele, puros programas basura que nos llenan la cabeza de cosas que no nos importan, pero los ven igual: “Pobrecito mortal si quieres ver menos televisión descubrirás que aburrido estarás en la tarde. Y si el informativo te estremece un poquito, tu mientes y no puedes negar que te gusta”.


La comunicación es un poder muy importante, es la voz para los que no tienes voz, pero esta siendo mal ocupada. Los periodistas no saben que hacer con la informaciones que tienen, que desperdician su poder de informar con todas sus letras pero que están atrapados en medios que les dan escrito lo que deben decir. Los periodistas tienen las herramientas necesarias para poder denunciar lo malo, lo que nos perjudica a todos "periodistas de televisión salven la vida de la sociedad". Y los políticos que se dejen hacernos más daño. Inventando leyes hueonas que no llegaran a ninguna parte, diciendo que trabajan para el pueblo cuando la verdad es que trabajan para comprarse la décima casa y seguir llenando sus bolsillos de plata. Es hora que comiencen a hacer su pega de verdad "extremistas de cualquier color dejen tranquila a la humanidad". 


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