Stranger Things: Un remakes de los ochentas bien hecho.


Siempre hay un poco de miedo en los remakes, nunca resultan y son apropiadas para el dicho "mucho ruido y pocas nueces". Abarcan más a la nostalgia pero el guion queda de lado. Y esta más que claro que son hechas para vender el producto o la figurita para que la colecciones. 


El fin de semana las redes sociales estuvieron activas con el estreno de una nueva serie en Netflix llamada 
Stranger Things, la cual gira en torno a la desaparición de Will Byers, un niño que despues de juntarse con sus amigos y posterior retorno a casa, un extraño ente alienígena lo captura dejando una gran madeja de misterios en toda la temporada. 


Ubicada en la década de los años ’80, en Hawkings, pequeña ciudad de Indiana, también  nos presenta a una chica llamada Eleven, que escapó de un laboratorio del gobierno y puede estar relacionada con la desaparición de Will.


La serie dirigida por
Matt Duffer y Ross crea una atmósfera de suspenso e intriga que te atrapa. Además la propuesta audiovisual, tanto como en la historia, la fotografía, el arte y su banda sonora hace que veas Goonies, Poltergeist y ET juntas. Y de que hay guiños a esos referentes, los hay. 


Desde las gráficas, la tipografía y los sonidos de sintetizadores son bien pensados y bien ocupados. Hacen que el resultado sea una gran maravilla. 


Una serie para todo publico, desde el niño que le gusta leer de fantasías hasta el mayor que vibro con las películas de los ochentas. Un 98% de excelencia, a excepción de algunos errores de continuidad que son notorios, pero no afectan en nada al buen resultado de la serie. 


Una reverencia a los ochentas. Serie que esta pintada para ser de culto. 





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