¿Cuanto hay que esperar para hacer un chiste de una tragedia?


Hace un par de días, la comediante Botota Fox, causó revuelo tras contar una serie de "chistes" que hacían referencia a la tragedia vivida por Nabila Rifo. Rápidamente, algunos usuarios de twitter hicieron sentir su descontento, el cual, se masifico en los medios escritos online. 


¿Bueno o malo el chiste? Queda a la subjetividad de cualquier persona. Pero ¿Es correcto hacer un chiste de una tragedia que paso hace tan poco?


El territorio chileno se caracteriza por tener muchas tragedias, como terremotos, aluviones, accidentes, incendios, etc. A partir de esos hechos sale el dicho "Al mal tiempo, buena cara", sacando el lado alegre de todo lo malo. Hay algunos comediantes y espectadores que encuentran bueno hacer humor de las tragedias. Es "ver una luz" a algo tan malo. Ver algo chistoso en medio de un bosque de negatividad. Una salida de escape. 


Han pasado casos como, la mujer que mató y cocino a su marido, el suceso de Hans Pozo o la muerte de Felipe Camiroaga, que han sido material para hacer chistes o memes, que a más de algunos les ha sacado una risa.  


Y no solo en Chile pasan estos casos de "pasarse de la linea" con los chistes, porque, Gilbert Gottfried, comediante que aparecido en Saturday Night Live y en una decena de películas y series de tv, hizo la primera broma pública sobre los ataques a las torres gemelas. En presencia del selecto público del club Friars, en Nueva York, Gottfried dijo que había intentado sacar un boleto de avión, pero no había vuelos directos porque tenían que "hacer primero una parada en el Empire State Building". La gente respondió con abucheos y gritos de "¡Demasiado pronto!" y el humorista tuvo que cambiar precipitadamente de tema.


Unos años después, tras el destructivo tsunami de Japón en 2011, Gottfried fue también criticado por tuitear algunos chistes sobre la tragedia. "En Japón son realmente avanzados", escribió unas horas después del terremoto. "Ellos no van a la playa, la playa viene a ellos".


Hay dichos que dicen “La risa es una forma de sublimar el estremecimiento. De manejar el terror" o otros que rezan "Las mejores bromas cogen algo horrible y lo convierten en estúpido". Mark Twain, escritor, orador y humorista estadounidense, decía que "Humor es igual a tragedia mas tiempo", frase que con el tiempo tomo Woody Allen. Pero, ¿Cuanto tiempo hay que esperar para hacer un chiste de una tragedia?.


Un equipo de la Universidad de Texas analizó los tuits después del huracán Sandy, ocurrido el 2012, y descubrió que la gente no consideraba divertidas las bromas sobre la catástrofe en los siguientes 15 días, que el momento de mayor popularidad de los chistes se producía unos 36 días después y que transcurridos 100 días volvían a perder la gracia. En un trabajo de 2012, McGraw preguntó a varios voluntarios qué les parecía más gracioso, si ser atropellados por un auto hace cinco años o haber sido atropellados el día anterior. El 99% respondió que necesitaba el plazo más largo para encontrar algo de divertido en un evento así. Sin embargo, cuando les hizo la misma pregunta sobre golpearse un dedo la respuesta fue a la inversa. En otro ejercicio les contaron a los voluntarios que una persona había donado 2.000 dólares accidentalmente al mandar un SMS con el móvil. Y la historia les hacía más gracia si le sucedía a una desconocida que a una amiga, pero si se contaba el mismo caso con una cantidad menor, de 50 dólares, la valoración era justo al revés.


La conclusión que dejó el estudio, es que nos reímos cuando algo que nos parece una amenaza es en realidad inofensivo (como sucede con las cosquillas) y que hacemos humor de los eventos con los que podemos establecer una distancia, ya sea geográfica, temporal o mental. "El humor emerge de situaciones potencialmente negativas", asegura McGraw. Esto puede parecer contraintuitivo, añade, pero así es como funciona nuestra mente. Las mejores bromas, en su opinión, cogen algo horrible y lo convierten en estúpido. O como también decía Twain, abundando en el tema, "la fuente secreta del humor no es la diversión sino el dolor".


La investigadora Lisa Rosenberg ha estudiado el papel de este tipo de chistes de mal gusto, inoportunos o groseros, hechos en privado en entornos donde la gente tiene mucho estrés. En un estudio con enfermeros y médicos de emergencias, hacer chistes negros sobre los pacientes se mostró como una forma de relajar el estrés al que se ven sometidos estos profesionales a diario. "El acto de hacer humor o de contar un chiste", asegura, "nos da un descanso mental e incrementa nuestra objetividad ante una situación de estrés desbordante". El humor actúa aquí como una especie de mecanismo de defensa y los médicos que más bromean son los que menos síndrome del "quemado" presentan.


La guionista de la cadena FOX, Laura Gutin Peterson, que ha participado en las series Sit Down Shut Up y BoJack Horseman, entre otras, comenta que "Hay cosas que dices en la redacción porque sabes que estás en zona segura, y todo el mundo sabe que es una broma. Pero si lo incluyes en el programa sería muy diferente. Yo me he descubierto a mí misma haciendo bromas de cosas que me horrorizarían si las viera desde fuera". En la misma linea, el guionista español José Antonio Pérez, que ha trabajado en programas como El Hormiguero y El Club de la Comedia (versión española), señala que "Se puede hacer humor de cualquier cosa, sí, pero yo no lo haría", asegura. "Nunca haría humor contra los débiles. Si quieres bromear sobre terrorismo vasco puedes hacerlo contra ETA o contra las víctimas. Esa opción define el discurso".


Andrés Mendiburo, doctor en psicología de la Universidad de Santiago de Chile, analizo el humor de uno de los grandes de los exponentes del Stand Up que juega siempre al limite con sus chistes. Louis C.K, es uno de los que saca el papel del padre que no quiere a su hija. En un momento del monólogo C.K. relata cómo un día fue al hospital con su hija con un ojo morado. Ante la mirada de sospecha del médico le plantea: “¿Crees que si yo le golpeara con este puño le haría solo eso? ¡Yo le aplastaría la cabeza!”. La afirmación es tan bestia que el público no puede evitar la carcajada, pero fuera de ese contexto nos parecería una afirmación brutal. “El público se ríe porque sabe que cuando el tipo dice semejantes atrocidades estamos en una situación lúdica, sabemos que no hay una situación real, que el tipo no le pegó a la niña”, explica el doctor de la Universidad de Santiago. 


A pesar que los chistes tienen que tener una estructura, un contexto y casi una ecuación matemática, el humor no es una ciencia exacta. Y a pesar de que muchos guionistas, humoristas y especialistas en psicología concuerden en reírse de tragedias es una forma de apalear el drama, siempre hay variantes como, el tiempo, lugar y como un personaje plantea su discurso. 


Lo que le pasó a la Botota, quizás le falto tiempo a su chiste o simplemente es su postura que adopto al definir su discurso. Te reíste o te molesto. 


Concordamos que el humor es una salida a lo malo y que se puede hacer chistes de todo. Pero, ha pesar de que los mejores chistes se cuentan en los funerales, creemos que, hay que esperar que el muerto se enfrié para los chistes.


¿Que cree usted? 


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