Las razones porque las entradas de los conciertos en Chile son caras.



Es una crítica que se arraiga desde muchos años, y que ya se torna en un clásico comentario de facebook cuando se confirma el show de un artista internacional. "Son muy caras las entradas", es lo más que se lee y escucha cuando los ticket parten desde los 45 mil pesos y terminan superando los 100 mil para tener una ubicación cercana al artista. 


Entre críticas, disgustos y varios motivos de reclamos, todos los shows se terminan agotando. Pero igual queda esa sensación de que poco a poco se está trasformando en un lujo ver a tu artista favorito en medio de la multitud del concierto y no a través de un streaming o un vídeo completo full HD por youtube.


Hay muchas cosas que el público desconoce y que se ve reflejada en la entrada. Más allá del éxito del artista y de su repertorio. Hay temas técnicos, de contratos y leyes que influyen directamente en el valor del ticket. Trataremos de responder lo más claro posible la pregunta: ¿Porque las entradas son muy caras en Chile?. 


El primer punto que hay que dejar en claro y asumir que nuestra querida delgada y extensa faja de tierra está muy lejos de todo. Y a raíz de nuestra lejanía, es el primer factor del caso "entradas caras", puesto que las empresas que manejan a los artistas internacionales, conocidas como management, funcionan por lo general en Europa o Estados Unidos. Además los management, hacen estudios económicos y de esta manera fijan los precios de sus shows por cada país. Según esos balances nuestro territorio se encuentra en un buen nivel económico, y es por eso que las bandas de gran renombre llegan a parar sus espectáculos en zona latinoamericana.


Y usted se puede hacer la pregunta: ¿Porque Rolling Stones hizo tres conciertos en Argentina si su economía no es tan buena?. La razón es que el país trasandino otorga un subsidio a la cultura, que precisamente ayuda a bajar el valor de las entradas. Además, posee una demografía que permite que esos tres días se llenen los recintos, abaratando mucho más los costos. Como también pasa Brasil. Países que tienen una cantidad de gente por ciudad que permite llenar los recintos en varias ciudades.


Caso que no pasa en Chile, y poniendo el caso de Concepción y grandes shows que se han presentado en su estadio Ester Roa Rebolledo. El ultimo show realizado en ese lugar tuvo una concurrencia de 22 mil asistentes, ocupando media capacidad y siempre con gran dificultad. Mientras el Estadio Nacional siempre funciona completo y todas las ocaciones se llena. Black Sabbath, siendo el último show realizado ahí, hizo una cantidad de 60.000 personas.


Cuando la banda y el management, deciden la productora que se hará cago de su show, comienza la logística, la cantidad de equipamiento técnico que se transportará y de la forma como llegará a destino. Lo común es que sea a través de barco. O si el tour es mucho más simple, el trasporte sea en avión.


Ahora viene los tramites y papeleos que son un cacho y que elevan mucho más el precio del sagrado ticket. Hay que sumar los tramites de Aduanas y pagar las visa de trabajo de cada integrante de la banda, más todo su equipo humano que estos acarrean. Y para tener el tema más claro, cada visa de trabajo por persona, tomando como ejemplo si estos vienen desde Estados Unidos, tiene un valor de 870 dólares. Eso hay que multiplicarlo por la cantidad de personas que trabajan con la banda, como ejemplo, U2 tiene un staff de 100 personas aproximadamente. Y el valor de las visas de trabajo es dependiendo del país del cual provengan.


Y la suma sigue con los valores de alimentación, estadía y viáticos de todo el equipo. Además las productoras deben pagar los derechos a la SCD, las comisiones por la compra de entradas con tarjetas de crédito o débito y el arriendo del recinto. 


Y para ponerle la guinda, el negocio del cargo por servicio de las empresas que venden las entradas.


Por último, todas las bandas reciben su pago en dolares, y es más que sabido que en la actualidad todo es mucho más caro por el tema del alza. Es cosa de comparar todo lo que comprabas hace 6 años atrás.  


Muchos piensan que las productoras son las grandes beneficiadas con el valor de la entrada, pero al final, el que saca cuentas alegres en todo esto es la banda. De partida sabiendo que son ellos los que fijan los precios para poder ganar una cantidad considerable. Muchas veces, se negocia para poder dejar algunas localidades en menor valor, pero aún así, siguen siendo caras. 


Tramites que podrían ser subsidiado por el gobierno, como en Argentina. Cosa que ayudaría mucho más al bolsillo de cada fanático que le gusta vibrar con los conciertos.


Pero al final de cuentas, las entradas agotan igual. 

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